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6 Tesis de Economía Política
Biblioteca Testimonial Del
Bicentenario
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Dirección:
Eugenio Gómez de Mier |
Una Filosofía de la Economía Dussel, Enrique ISBN 978-987-506-415-7
1. Filosofía. 2. Economía CDD 330.1
Introducción histórjco-sistemática
Tesis 1. El ciclo espiral de la vida. Necesidad, valor de uso y consumo 25
[1.1 ] Materia, energía y entropía, 25. [1.2] El ser humano viviente, 26. [1.3] La necesidad, 28. [1.4] El valor de uso, 29. [1.5] El consumo, 31. [1.6] La comunidad viviente y necesitada, 33.
Tesis 2. El ciclo espiral productivo. Trabajo vivo y valor............. 35
[2.1] Relación productiva «ser humano-naturaleza-producto», 35.
[2.2] El trabajo comunitario y diferenciado, 39. [2.3] El valoren cuanto tal, 40.
Tesis 3. La espiral económica equivalencial. Valor de cambio, mercado y dinero 43
[3.1] Relación práctica o social: «ser humano-ser humano», 43.
[3.2] Relación práctico-productiva o económica: «ser humano-producto-ser humano», 45. [3.3] La tercera determinación del valor y el valor de cambio, 50. [3.4] El dinero o la cosa con valor equivalente, 53. [3.5] La división de oficios en la comunidad y el excedente económico, 56. [3.6] Las instituciones económicas, 58. [3.7]
Palabras
preliminares
Al avanzar en los últimos 30 años
nuestras investigaciones de filosofía económica, realizadas al filo de un
comentario a las cuatro redacciones de El capital de K. Marx, hemos ido madurando
hipótesis que nos permiten ahora proponer algunos enunciados filosófico-económicos
como
contribución a los debates actuales, no sólo teóricos sino igualmente
prácticos, útiles en las revoluciones económicas y políticas, además de
culturales, de género, raciales, epistemológicos, que se vienen dando en
América Latina, en el Sur geopolítico y en el sistema globalizado, planetario,
al comienzo del siglo XXI. Esas revoluciones llevarán quizá todo el siglo para
organizar un nuevo “sistema equivalencial” (-1996- distribución justa de
excedente entre los agentes de la producción), será una transición
de larga
duración que las crisis actuales están iniciando.
Antes de esa época hubo sistemas equivalenciales,
llamados a veces «primitivos», que lograban comunitariamente cierta abundancia
en la autoproducción y consumo.
Como la obra política anterior va dirigida nuevamente a los jóvenes, a los que se inician en las tareas económicas, en la vida productiva o en la reflexión teórica acerca de ellas. Son enunciados muy simples, tesis, propuestas categoriales que forman un marco teórico que permite pensar temas y problemas concretos. Permite igualmente a los estudiosos de la económica reflexionar sobre el fundamento de las categorías de su especialidad científico-económica. Son entonces tesis filosóficas y no sólo económicas. Pero no se limitarán a los momentos teórico - filosóficos de Marx y de otros economistas, ya que tendremos en cuenta algunas hipótesis nuevas. El auxilio de los economistas nos es necesario a los filósofos, y he recurrido a ellos, pero la narrativa es filosófica y no económica. Deben separarse claramente los niveles epistemológicos para evitar confusiones.
En la Introducción histórico-sistemática comenzaremos definiendo las tesis fundamentales como punto de partida. Seguiremos los pasos de K. Marx, de manera que no será una mera descripción aprisionada dentro de un marco categorial ideológico capitalista, sino que se analizarán categorías que para la teoría económica de este sistema vigente son invisibles o yacen ocultas por saltos metodológicos inadvertidos, e inevitables. Será entonces una visión crítica. Se trata desde el comienzo no de una simple economía política capitalista, sino, muy por el contrario, de una crítica de la tal economía política, descubriendo su esencia, su estructura real objetiva. La criticidad de esta fenomenología (de mostrar lo que aparece pero más radicalmente de lo que no visualiza el economista capitalista al que se le escapan muchas categorías por su consideración insuficiente) consiste exactamente en la mostración de todas las categorías que constituyen la esencia del capital (tales como la del excedente del capital, el plusvalor, por ejemplo), y no solamente las más superficiales o que aparecen en el mundo de la circulación o del mercado (de la ganancia, en referencia al ejemplo dado).
En la Primer Parte, describiremos la historia económica y las categorías que culminan en el sistema capitalista vigente, siendo ésta la intención de la investigación económica de Marx, en el sentido de que se trata de efectuar «la crítica a todo el sistema de las categorías de la economía [política burguesa]», incluyendo en las últimas tesis de esta Parte algunos desarrollos teóricos coherentes con el método de Marx pero que él mismo no pudo explicitar (aunque se refirió a los temas que trataremos indirectamente o posibles de deducir para quien conoce el método y el orden en la construcción de las categorías críticas que él desarrolló en vida). Así llegaremos a la Teoría de la Dependencia o al problema del colonialismo y del eurocentrismo de la ciencia económica de importancia actual para las economías periféricas.
En la Segunda Parte, intentaremos presentar hipotéticamente todo el tema de la posibilidad de ir configurando la alternativa futura, hacia un sistema equivalencial donde haya una gestión comunitaria del excedente, más allá de la modernidad, del capitalismo y aún del socialismo real del siglo XX. Es la Parte más ardua, pero inevitable. Es también al final la que debe dar luz a los procesos teóricos, prácticos y concretos políticos y económicos de América Latina, y del mundo en definitiva, que se desarrollarán en el transcurso de este siglo XXI. ¿Cuál será la alternativa que se está dibujando en la praxis cotidiana de la política y la economía actual, por parte de actores que han sufrido la etapa colonialista capitalista y del socialismo real? ¿Cuáles son los criterios o los principios normativos de la economía que deberían guiar el proceso de la construcción de sistema equivalencial futuro? Nos orienta, como en nuestra obra 20 tesis de política, no sólo una hipotética y teórica intención crítica negativa, que muestra la imposibilidad del capitalismo en crisis de resolver la situación económica de la humanidad en el siglo XXI, lo cual es muy importante cuando la izquierda se encuentra en la oposición, fuera de la responsabilidad de ejercer el poder. Pero no es suficiente cuando pasa a asumir delegadamente el poder, como acontece actualmente en muchos países latinoamericanos y del mundo.
En este último caso se hace necesaria una crítica positiva que manifieste los principios que orienten la acción como la brújula que permite al navegante abrirse paso en medio de la tormenta. De lo que se trata es de analizar principios orientadores y construir categorías que ayuden concreta y positivamente en su praxis liberadora a los que están efectivamente ejerciendo el poder delegado y obediencial político en América Latina, y en otras partes del mundo, y a los que están efectuando experiencias de un nuevo modelo o sistema en los diferentes momentos de las estructuras posibles de la economía. En estos casos la crítica negativa ya no es suficiente.
De todas maneras quedará siempre en el aire la pregunta histórica que guiará nuestra exposición que tiene un sentido crítico, práctico, ético, normativo, político: ¿Cómo y desde cuándo fue posible que el ser humano construyera desde antaño antiquísimos sistemas económicos los más variados en todos los continentes del Planeta, y que de una manera u otra culminan frecuentemente en una totalización de profunda injusticia, ya que, habiendo intentado el desarrollo de las capacidades humanas y de la producción de bienes, cada vez más crecientes masas de población quedan sumidas en la mayor pobreza u opresión? ¿En qué momento y por qué causa los sistemas económicos se organizan de tal manera que unos pocos comienzan a dominar la gestión de los excedentes, lo común, es decir, producen víctimas al excluirlas de los beneficios de dichos excedentes que con tanta racionalidad la comunidad, el sistema, ha ido sistemáticamente aumentando? ¿Cuáles son las categorías teóricas originarias que puedan manifestar la dislocación producida como condición de posibilidad de esas desigualdades, de esas relaciones no-equivalenciales, siendo que la economía debería ser la ciencia que hiciera efectiva la virtud por excelencia de su campo que es la justicia, es decir, el dar al otro (justitiam ad alterum est) lo que le corresponde en igualdad (tó íson), lo equivalente en la distribución y en el intercambio del uno por uno (1 = 1), a fin de que la vida humana se realice en grados mayores cualitativos de felicidad comunitaria?
Pero aún es más importante preguntarse por los criterios o los principios normativos que deben guiar la construcción de los sistemas futuros más justos, equivalenciales, que permitan erradicar la pobreza y hacer posible un mundo más humano. Para ello hay que estar impregnados por un espíritu de Esperanza (a lo Emst Bloch), que no es un mero optimismo, que permita afirmar que «¡Otro mundo económico es posible!»
Enrique Dussel
Departamento de Filosofía, 2013 Profesor Emérito de la UAM (México)
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