martes, 17 de enero de 2023

Manuscritos 1861 - 1863 Karl Marx

traducción de Raül Crisafio Jorge Tula

 

Manuscritos 1861 - 1863

 


progreso técnico y desarrollo capitalista (manuscritos 1861-1863)

karl marx

 

introducción de mauro de lisa, 93 CUADERNOS DE PASADO Y PRESENTE Facultad De  Ciencias Políticas Y  Sociales

primera edición 1982 © ediciones pasado y presente Impreso y distribuido por siglo XXI editores, s.a. av. cerro del agua 248, México 20, D. F.  ISBN 968-23-1190-X.

 

Título original: zur kritik der potitischen ókonomle (manuskript 1861-1863), mega, 11/3.1, berlín, dietz, 1976 derechos reservados conforme a la ley impreso y hecho en México prlnted and made In México

 


ÍNDICE

 

INSTRUMENTOS Y MAQUINA EN EL MANUSCRITO 1861-1863 DE MARX, por MAURO DE LISA

 

PROGRESO TÉCNICO Y DESARROLLO CAPITALISTA, por KARL MARX        75

 

CUADERNO  V.  LAS MAQUINAS      77

Empleo de las fuerzas naturales y de las ciencias (vapor, electri­cidad, agentes mecánicos y químicos),      77

 

CUADERNO XIX. CONTINUACION DEL CUADERNO V (LAS MA­QUINAS) N   109

La división del trabajo y el  taller  mecánico.  El instrumento y  l a  máquina, 109;

La unión de los instrumentos en la máquina, 146;

Condiciones materiales del trabajo social, 160

 

CUADERNO XX. CONTINUACION DEL CUADERNO XIX

La máquina y el plusvalor, 172;

Las máquinas y la liberación de parte del capital, 175;

Las máquinas y el precio de las mer­cancías, 176;

El aumento del plusvalor y la disminución del sa­lario, 176;

La explotación del trabajo de las mujeres y de los niños, 181;

La influencia de las máquinas sobre la situación de los obreros sustituidos, 182;

La aplicación de las fuerzas natura­les y de la ciencia, 190.

 

APÉNDICES

La crítica del fetichismo en el fragmento sobre las Máquinas de los Grundrisse,

por     PIER   ALDO    ROVATTI   195

Fragmentos sobre las maquinas, por  karl  marx.      215             


 

Mauro de Lisa.


INSTRUMENTO Y MÁQUINA EN EL MANUSCRITO 1861-1863 DE MARX

 

Capítulo 1

 

Recientes iniciativas editoriales han llamado la atención de los investigadores sobre algunos cuadernos, que durante mucho tiempo permanecieron inéditos, del manuscrito Contribución a la crítica de la economía política, redactado por Marx entre agosto de 1861 y julio de 1863. De este voluminoso manuscrito (23 cuadernos que, con casi 1.500 páginas en cuarto, contienen un esbozo de los cuatro libros de El capital) ya conocíamos desde hace tiempo, con el título de Teoría sobre la plusvalía (Libro IV de El capital) los cuadernos en los que Marx consignó su análisis histórico-crítico de la economía política. Pero hace sólo algunos años, los institutos del marxismo-leninismo de Moscú y Berlín emprendieron, en el marco imponente de la nueva Marx-Engels-Gesamtauscabe (prevista aproximadamente en 100 volúmenes), la publicación de todo el Manuscrito 1861-1863. Esta iniciativa estuvo precedida por dos traducciones rusas de una parte del material relativo a los temas del futuro libro I de El capital: primero, en 1968, una re­vista moscovita publicó amplios extractos de la sección sobre las máquinas (cuadernos v, xix y xx); después, en 1973, en un libro complementario de la segunda edición rusa de las obras marx-engelsianas, apareció el texto completo de los cuadernos 1-4 y XIX-XX.

 

Llegamos así a la valiosa traducción italiana (Karl Marx, Capitale e tecnología, a cargo de Piero Bolchini, Roma, Editori Riuniti, 1980 [hay edic. en esp. Capital tecnología (1861-1863). México, 19801) que reúne muchas de las reflexiones marxistas so­bre los temas del maquinismo y del sistema de fabrica contenido en el Manuscrito 1861-1863. Se trata de reflexiones elaboradas en dos fases distintas de trabajo. En los cinco primeros cuadernos del manuscrito Marx se propuso redactar la continuación inmediata de los dos primeros capítulos sobre la mercancía y el dinero pu­blicados en la Contribución a la crítica de la economía política de 1859: encontramos ahí, pues, los capítulos sobre la transformación del dinero en capital, sobre el plusvalor absoluto, sobre el plusvalor relativo.

 

El análisis del plusvalor relativo empieza en el tercer cuaderno y se divide en tres puntos; “a] Cooperación”, “b] División del trabajo”, c._Máquinas, Empleo de las fuerzas naturales y de la ciencia”. En las últimas páginas del cuaderno 5 está contenido un primer esbozo de la investigación sobre la pro­ducción mediante máquinas. Sin embargo, alrededor de marzo de 1862 Marx interrumpe la redacción para dedicarse a las Teo­rías sobre la plusvalía. Sólo en enero de 1863 retoma al tema de las máquinas, oportunidad en que prosigue su estudio en las pocas páginas del cuaderno 5 que había dejado en blanco meses antes, y luego en los cuadernos 19 y 20. De esta segunda y principal fase de trabajo dedicada a la sección sobre las máquinas, no in­cluida todavía en la nueva mega, sólo tenemos la versión rusa, a la que debió atenerse la traducción italiana. Es inaceptable, por tanto, la decisión de presentar sólo los estratos más significativos, siguiendo la selección hecha en 1968 de la revista moscovita mencionada; pero ¿por qué razón no se cotejó el texto con la edición posterior, más completa y más cuidadosa?

 

Capitulo 2

 

Poco después de la reanudación de la redacción de la sección sobre las máquinas, Marx decide ampliar y transformar su planteamiento. El 28 de enero de 1863 le escribe a Engels:

 

“Estoy agregando algo a la sección sobre la maquinaria (Abschnitt über Alas chine rie). Hay aquí algunos problemas curiosos que ignoraba en mi primera redacción. A fin de aclararlos, releí de principio a fin mis cuadernos (resúmenes) de tecnología, y por la misma ra­zón estoy siguiendo un curso práctico (únicamente experimental) para obreros, dictado por el profesor Willis.”  

 

Marx parece seña­lar aquí un viraje en la elaboración del manuscrito. Lo confirma, y en cierto modo lo destaca, la misma distribución de la sección sobre las máquinas, tal como se desprende de los cuadernos 5, 19 y 20. En las páginas del cuaderno 5, que también se redacta­ron en periodos diferentes, no se advierte ninguna solución de continuidad. Aparte de algunos temas tratados de pasada, se pue­den reconocer las líneas fundamentales del segundo y tercer acá­pite del capítulo correspondiente del libro 1 del Capital.

Este bosquejo se abandona de una manera brusca precisamente en las primeras páginas del cuaderno 19, en cuyo centro Marx escri­be: “División del trabajo y el atelier mecánico, instrumento y maquinaria (Theiluñg der Arbeit und mechanisches Atelier, Werlczéug und Maschinerie)”, dando principio a una larguísima exposición qué sólo concluye en el cuaderno 20. Dominan ahí las kuriose Fragen (problemas curiosos) que Marx había señalado en su carta a Engels (“Podrás o no saber, aunque la cuestión no tiene impor­tancia en sí, que hay una gran discusión acerca de la distinción entre máquina e instrumento”)13 señalando el papel decisivo de la máquina operadora (working machine) en el arranque de la revolución y llamando la atención de su amigo sobre el reloj y el molino (“las dos bases materiales sobre los que se organizaron, dentro de la manufactura, los preparativos de la mecánica”).

 

Distinción entre máquina e instrumento, transformación de uno en la otra: son éstas las mismas cuestiones que en El capital se convertirían inevitablemente en el punto de partida de la inves­tigación: “En la manufactura, la revolución que tiene lugar en el modo de producción toma como punto de partida la fuerza de trabajo; en la gran industria, el medio de trabajo. Por consiguiente, hemos de investigar en primer término por qué el medio de trabajo se ha transformado en herramienta en máquina, o en qué se diferencia la máquina del instrumento artesanal.”  Lo que está en juego es la comprensión del proceso de transformación que, a partir de la aparición de nuevos órganos productivos, envuelve el carácter mismo de la actividad laboral. La intervención huma­na en el proceso de producción es cada vez menos “el esfuerzo mo­triz (Bearbeitung) que se aplicaba directamente a la elaboración de la materia prima”, y cada vez más un control, una supervi­sión, o hasta un simple accionamiento, de una máquina. En la reducción de la máquina a “ complicated tool” o en la delimitación de su diferencia con el instrumento en base al tipo de fuerza motriz lo que se pierde es precisamente la inteligencia de la nueva dislocación del trabajo humano en funciones de regulación: “A los matemáticos puros estos problemas les son indiferentes, pero se vuelven muy importantes cuando se trata de probar la conexión entre las relaciones sociales de los seres humanos y el desarrollo de esos métodos materiales de producción.”  La simple defini­ción de la working machine permite, en cambio, comprobar la se-

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